Un Llamado, ¿una Vocación?

8:13 p.m. cevequianoenelcamino 0 Comments



Muchas veces hemos escuchado que estamos llamados a hacer algo, o ser alguien, pero en definitiva es una búsqueda constante de escuchar y responder a diferentes circunstancias que se presentan durante nuestra vida. En nuestra juventud, nuestras ganas de conquistar el mundo crece y creemos que podemos hacerlo todo acaparando más de lo que podemos realizar, pero forma parte de nuestro crecimiento y maduración en los diferentes procesos o etapas donde descubrimos un horizonte propio.

Ante todo quiero mencionar algunos sucesos en la historia donde muchos personajes fueron llamados y que dieron una repsuesta concreta que cambió sus vidas y así moldearon la historia del hombre para bien o para mal, fueron respuestas que nos encaminaron en lo que somos hoy. Cabe recordar a Abraham en la cual conocemos su proceso, su llamado y respuesta que como resultado nació una nación escogida en medio de otros pueblos, José hijo de Jacob, nos una historia que por envidia fue vendido como esclavo, y es ahí donde encuentra el llamado de Dios y el resultado es la salvación de los israelitas del hambre y el perdón como materia de misericordia a su familia. Otro personaje famoso en un determinado momento reconoce y acepta la invitación de un Dios desconocido y casi olvidado por su propio pueblo, pero esa respuesta tuvo un resultado que significó un cambio radical no solo para los israelitas, es ahí donde verdaderamente realizan una travesia a ser una nación y lograr una identidad propia.

Puedo seguir hablando de muchos más, y me quedaría corto en solo mencionarlos, pues detrás del llamado hay un proceso de escuchar y aceptar no solamente lo externo, sinó en lo interior de nuestro ser, un ejemplo claro es el llamado de Ignacio de Loyola un peregrino de la fé, y de como uno se puede reflejar en él, pues se ve en sus diferentes etapas, todas discernidas a la luz del Señor. Ahora hablar de vocación no es solamente para escoger una carrera, un celular, un zapato, etc, sinó es algo más complejo, porque es hacer lo que más nos guste y nos realice como persona. Como ignacianos laicos nosotros empleamos el discernimiento como base para descubrir esa vocación que nos lleve a ser mejores y felices en lo sencillo y cotidiano. Es entonces que la base es discernir para encontrar las cosas de Dios y servir en la medida que se nos pide e ir a esos lugares que lo llamamos fronteras.

En mi enteder el llamado y la vocación van de la mano y tienen como resultado una decisión clara y concreta en la cual la herramienta primordial es el discernimiento donde podemos conocernos y reconocernos en el otro; tambien lo vivimos en comunidad, un espacio de reflexión, de mirar y escuchar al amigo contemplando y compartiendo un vida conjunta, es ahí donde logramos tomar desiciones y caminos de comun-unión como respuesta a esa invitación de actuar en el mundo. Llamado y vocación nos invita a dar respuestas prácticas desde el lugar donde actuamos y desarrollamos nuestras vidas, logrando una identidad auténtica propia de responder a retos y puesta en acción para obrar para los demás.

Aquí entra el ser líder y servir al otro, que es un llamado y una vocación de ser como Jesús, un hombre para los demás, algo raro en estos tiempos ¿ser para los demás?, entidada por pocos y mucho menos realizada por los mismos. Una labor constante de salir de si mismos e ir de lo seguro, al peligro del fracaso, pues es una sombra latente de que estamos en movimiento de constantes cambios propio de caminar e ir avanzando para un objetivo final.

Saludos,
Pedro Villalobos

0 comentarios: